El aire comprimido es fundamental para el funcionamiento de numerosos equipos en una clínica dental. Por eso, elegir un compresor adecuado es importante para disponer de aire seco, sin aceite y adaptado a las necesidades de cada instalación.
En Fisalis contamos con la serie CDS, una gama de compresores de pistón sin aceite diseñada específicamente para clínicas dentales y laboratorios técnicos. A continuación, explicamos qué aspectos conviene valorar al elegir uno de estos equipos y qué revisiones ayudan a mantenerlo en buenas condiciones.
Qué debe tener un compresor para una clínica dental
A la hora de elegir un compresor dental, conviene valorar varios aspectos técnicos:
- Sistema de compresión sin aceite: adecuado para aplicaciones que requieren aire comprimido generado sin lubricación en la cámara de compresión.
- Secado del aire: ayuda a reducir la humedad antes de distribuir el aire a los puntos de consumo.
- Nivel sonoro: resulta especialmente interesante en instalaciones donde se busca limitar el ruido del equipo.
- Caudal y capacidad del depósito: deben ajustarse a la demanda de aire de la clínica y a las condiciones de funcionamiento del compresor.
También es importante comprobar los requisitos de calidad del aire de los equipos conectados y dimensionar correctamente la instalación.
Serie CDS: características y diferencias entre modelos
La serie CDS de Fisalis cuenta con dos modelos de compresores diseñados para clínicas dentales, ambos con un sistema de compresión sin aceite y un secador integrado que ayuda a reducir la humedad del aire. El modelo CDS-1,5 M es más compacto, con un depósito de 24 litros y un caudal de 160 litros por minuto, mientras que el CDS-3 M dispone de un depósito de 50 litros y ofrece un caudal de 320 litros por minuto.
Los dos equipos están insonorizados para reducir el ruido durante su funcionamiento y cuentan con un sistema de tratamiento interno del depósito que contribuye a obtener aire inodoro e higiénico. ¿Cuál elegir? Dependerá de las necesidades de la clínica dental, de los equipos que se vayan a utilizar y de la cantidad de aire que necesiten. Por eso, es importante valorar cada instalación antes de decidir qué modelo se adapta mejor.
Qué revisar en el mantenimiento de un compresor de clínica dental
Para conservar el equipo en buenas condiciones, es recomendable seguir el programa de mantenimiento indicado por el fabricante y prestar atención a los siguientes elementos:
Filtro de aspiración y ventilación
El filtro de aspiración evita que el polvo y otras partículas del ambiente entren en el compresor. Por eso, conviene comprobar su estado y limpiarlo o sustituirlo según las indicaciones del fabricante. También es importante mantener despejada la zona que rodea al equipo, evitando que la suciedad o los objetos cercanos dificulten la entrada y salida del aire.
Una ventilación adecuada ayuda a controlar la temperatura durante el funcionamiento y contribuye a prevenir problemas derivados del sobrecalentamiento. Para conocer otras recomendaciones relacionadas con la ubicación y la ventilación de los equipos, puedes consultar nuestros consejos sobre la correcta instalación de un compresor de pistón.
Secador y sistema de evacuación de condensados
Durante la compresión, la humedad presente en el aire puede acumularse en forma de agua dentro del sistema. Por eso, es importante comprobar que el secador funciona correctamente y que los condensados se evacúan según las instrucciones del fabricante.
Un exceso de humedad puede favorecer la corrosión y afectar al funcionamiento de los equipos conectados. En el caso de una clínica dental, mantener el sistema en las condiciones adecuadas es especialmente importante para disponer del aire que requiere la instalación.
Puedes ampliar información sobre la función de estos equipos en nuestra página de tratamiento del aire comprimido y conocer cómo funcionan los purgadores electrónicos para evacuar los condensados.
Depósito y conexiones
Es recomendable comprobar visualmente el estado exterior del depósito y las conexiones para detectar posibles fugas, signos de corrosión o anomalías. Una fuga de aire puede hacer que el compresor tenga que trabajar más de lo necesario, por lo que conviene solicitar una revisión si se detecta alguna pérdida.
Las comprobaciones visuales no sustituyen las inspecciones técnicas que correspondan. Cualquier intervención sobre el depósito o sus elementos de seguridad debe realizarse de acuerdo con las instrucciones del fabricante y la normativa aplicable.
Además, la calidad del aire no depende únicamente del compresor: también puede requerir equipos específicos para eliminar partículas y otros contaminantes. Puedes conocer las soluciones disponibles en nuestra página de filtros de red para el tratamiento del aire comprimido.
En Fisalis te ayudamos a encontrar el compresor adecuado para tu clínica dental, teniendo en cuenta las necesidades de tu instalación y los equipos que utilizas a diario. ¿Quieres más información sobre la serie CDS? Contacta con nosotros.