Es completamente normal que ampliar una instalación de aire comprimido en una planta industrial parezca complicado, sobre todo cuando la producción no puede detenerse. En Fisalis sabemos que muchas empresas necesitan añadir nuevos puntos de consumo o incorporar maquinaria sin afectar la operación diaria. Por ello, siempre recomendamos planificar correctamente la ampliación. Hoy te contamos cuáles son las fases que deberías llevar a cabo.

Evaluación inicial de la instalación neumática y de las necesidades futuras

Antes de realizar cualquier modificación es fundamental conocer el estado de la red de aire actual. Esto incluye revisar el caudal disponible, la presión en los distintos puntos, las pérdidas por fricción y la capacidad de los compresores existentes. En esta fase inicial recomendamos que valores:

  • ¿Cuántos nuevos puntos de consumo se van a añadir?
  • ¿Qué presión y caudal requieren esas nuevas máquinas?
  • ¿La red existente soporta el incremento sin comprometer la producción?

Esta evaluación permite decidir si es necesario añadir un nuevo compresor, reforzar tuberías o instalar un acumulador adicional. Planificar con antelación evita problemas de sobredimensionamiento o insuficiencia de presión.

 

Coordinación de la ampliación y ejecución por fases

Una vez definido el plan, la instalación se puede ejecutar en fases para no interrumpir por completo la producción. Esto implica diseñar tramos modulares y seccionables donde cada parte de la red pueda aislarse temporalmente mientras se trabaja en el resto.

Algunos consejos prácticos que podemos darte son:

  • Programar los cortes mínimos durante cambios en la red.
  • Instalar válvulas de bypass para mantener presión en zonas críticas.
  • Realizar pruebas de presión y purga tras cada intervención.

Con estos pasos, es posible hacer que la instalación crezca sin afectar al funcionamiento diario de la empresa.

 

Optimización y mantenimiento tras la ampliación

Tras la ampliación es importante revisar toda la instalación para garantizar que los nuevos elementos y los antiguos trabajan en conjunto de manera eficiente.

Hay que revisar la presión y el caudal, así como purgadores, filtros y secadores para evitar cualquier contaminación del aire.

Además, es recomendable programar un plan de mantenimiento preventivo que tenga en cuenta la nueva carga de trabajo y asegure el rendimiento óptimo de toda la instalación.

Desde Fisalis nos encargamos de coordinar estas revisiones y de mantener toda la red de aire comprimido en condiciones óptimas.

 

En definitiva, planificar la ampliación de una red de aire comprimido sin parar la producción es posible con una evaluación previa, ejecución por fases y un mantenimiento riguroso.

En Fisalis acompañamos a cada cliente desde el análisis inicial hasta el mantenimiento posterior, garantizando que cualquier ampliación se realice de manera eficiente y sin interferir en la operación diaria. Para más información sobre nuestros servicios de instalaciones neumáticas puedes contactarnos y resolveremos todas tus dudas.